Salto a Contenido Salto a Navegación
Ministerio del Interior Dirección General de Tráfico
Seguridad Vial
Canal RSS

La hora de la pastilla

Subir a incio documento

La hora de la pastilla

Cargando el reproductor...

enero 2018

BUSCANDO UNA PASTILLA. Una conductora rebusca entre los objetos sueltos que lleva en unas bolsas situadas en el asiento del pasajero delantero. Luego vemos que extrae un blíster con pastillas, saca una y la guarda en su mano. Todo este proceso no solo implica distracción y, por tanto, peligro, sino que retira una de sus manos del volante de forma innecesaria.

AGUA PARA TRAGAR. Y, claro, para tragarse una medicación hace falta líquido. La conductora vuelve a buscar entre sus cosas hasta que localiza una botella de agua grande y la sitúa en su regazo. Esto lo hace a una velocidad de 80 km/h y por cada segundo que retire su atención de la conducción recorrerá 22 metros sin la necesaria atención y control.

¡Y NO SE ABRE! La conductora encuentra una dificultad: el tapón de la botella está duro y no se abre con facilidad, así que, ni corta ni perezosa, suelta ambas manos del volante para sujetar con una la botella, mientras con la otra forcejea con el tapón. ¿Y si durante ese tiempo aparece un peligro inesperado o, por un bache, por ejemplo, el vehículo se desvía de su trayectoria…?

¡QUÉ SED! Además, durante un larguísimo minuto la conductora conduce –es un decir– con una mano sujetando la botella, de la que da repetidos tragos, mientras con la otra sujeta el tapón y, a la vez, sujeta el volante. Muchas veces los conductores no valoramos el peligro que corremos con estos pequeños gestos que ponen nuestra vida y la de los demás en peligro.

● Multa de 200 euros
● Son pérdida de puntos

Categoría/s

Compártelo

Búsqueda por temas