Precaución con el cambio de hora y la conducción
- Los picos de somnolencia, falta de concentración y cansancio se pueden producir en momentos en los que antes no estábamos al volante.
27 marzo 2026
En la madrugada de este domingo, 29 de marzo, entra en vigor el horario de verano. Los relojes se adelantan una hora (a las 2:00 serán las 3:00) un pequeño ajuste que, aunque no seamos conscientes de ello, afecta a nuestra respuesta al volante porque no sólo nos resta una hora de sueño y descanso sino que también altera nuestros ritmos circadianos (que regulan los ciclos de vigilia y sueño). Un efecto no deseado que dura, al menos, cinco días.
Una revisión de 150 estudios publicada en la revista científica European Journal of Epidemiology, llevada a cabo por investigadores de la universidades de Colonia (Alemania) y la universidad de Kent (Reino Unido) entre otras, ha detectado que se produce un incremento de accidentes de tráfico mortales tras el cambio de hora de marzo, especialmente en los días laborables posteriores al ajuste horario.
La fatiga circadiana, por lo tanto, parece afectar a la seguridad vial. Al producirse un desajuste entre nuestro reloj interno y el que marca las horas del reloj, los picos de somnolencia, falta de concentración y cansancio se pueden producir en momentos en los que antes no estábamos al volante y ahora sí.
Por ello es especialmente importante extremar las precauciones durante los tres o cuatro días posteriores a la implementación del nuevo horario. No olvidemos que los siniestros viales relacionados directa e indirectamente con la somnolencia representan el 30 % del total y se suelen producir a medianoche y media tarde, períodos que se corresponden con los 2 picos circadianos de somnolencia.
La conducción es una tarea compleja que exige una atención muy elevada, permanente estado de alerta y un perfecto estado de las capacidades psicofísicas del conductor. El descanso y el sueño son imprescindibles para cumplir con estos requisitos. Por eso es importante que durante la semana posterior al cambio de horario se cumplan una serie de directrices.
Para ayudar a nuestro ritmo interior a reequilibrarse es necesario seguir un horario estable de comidas y horas de sueño, siempre descansando las ocho horas recomendadas y, si es posible, evitar conducir en las horas de mayor riesgo: tras la comida y a partir de medianoche. También ayuda exponerse a la luz natural durante esos días, porque es uno de los principales sincronizadores del reloj biológico.





