Ocho consejos para un buen viaje este verano
- Cuando preparamos las vacaciones, muchas veces dejamos a un lado la planificación del viaje en coche.
03 julio 2026
Pasamos mucho tiempo planificando las vacaciones de verano, el lugar donde pasaremos esos días, los sitios que visitaremos, qué vamos a llevar en nuestra maleta y hasta quién se ocupará de las plantas de la casa en nuestra ausencia. Sin embargo, a veces olvidamos uno de los aspectos más importantes de las vacaciones cuando vamos en coche: el viaje en sí.
Al igual que el invierno, el verano presenta condiciones particulares que hay que tener en muy cuenta para que nuestro viaje transcurra con la mayor seguridad posible y sin sobresaltos. Normalmente hace mucho calor y las distancias a recorrer son largas. Por eso, hay ciertos aspectos que hay que tener muy presentes:
1. Revisar el vehículo antes de salir a la carretera. Es muy recomendable llevar nuestro coche al taller para que le hagan una puesta a punto y comprueben que todo está correcto. Si lo hemos hecho hace poco, algo fundamental es comprobar el estado de los neumáticos y que la presión del aire es acorde a la carga del vehículo.
2. Parar cada 200 kilómetros o cada dos horas. El cansancio es uno de los peores enemigos al volante porque aumenta nuestro tiempo de reacción, empeora la toma de decisiones y reduce la visión periférica. Hacer paradas en un viaje largo es imprescindible para mantener la concentración y los sentidos bien alerta.
3. Evitar conducir en las horas más calurosas del día. Los mejores momentos para viajar son las madrugadas, las mañanas o al atardecer. Además, conducir con un exceso de calor dentro del vehículo aumenta hasta el 20 % el riesgo de sufrir un accidente. Lo aconsejable es que la temperatura en el interior del coche sea de entre 20 y 23 grados.
4. Planificar la ruta con antelación. Estudiar la ruta que vamos a hacer, comprobar el estado de las carreteras y ver dónde están las estaciones de servicio y las áreas de descanso nos evitará sorpresas inesperadas durante el viaje.
5. Usar gafas de sol y los parasoles del vehículo para evitar deslumbramientos. No ver bien la carretera supone un riesgo tanto para los ocupantes del vehículo como para los usuarios vulnerables de las vías.
6. Evitar las comidas copiosas. Ya sea antes de emprender el viaje o durante una de las paradas, debemos limitar las comidas fuertes para no tener digestiones pesadas que nos produzcan somnolencia.
7. Mantenernos hidratados. Lo mejor para combatir las altas temperaturas es hidratarse, así evitamos sufrir un golpe de calor, muy peligroso cuando estamos al volante. Debemos beber agua, zumos o bebidas isotónicas, aunque no sintamos sed. Por supuesto, nada de alcohol antes ni durante la conducción.
8. Sin prisas. Lo más importante es llegar a nuestro destino. Que sea después de lo planeado por imprevistos o porque hemos necesitado más tiempo de descanso forma parte del viaje. Hay que respetar las normas de tráfico, conducir con seguridad y sin superar los límites de velocidad. Y si nos encontramos con un atasco, lo mejor es tener paciencia, calma y una actitud positiva.
Los cristales de un vehículo, especialmente el parabrisas, son un elemento clave para la seguridad, ya que el 90 % de la información que recibimos al conducir nos llega por la vista.
Además, en el parabrisas se alojan los principales sensores de los sistemas ADAS, los asistentes de seguridad que alertan al conductor de una salida del carril o de la frenada de emergencia. Por eso es muy importante no sólo llevar los cristales limpios, sino realizar un correcto mantenimiento para que la visibilidad sea total.
Limpiar el parabrisas con los productos adecuados y, sobre todo, revisar las escobillas para que funcionen correctamente en caso de lluvia es fundamental. No hay que olvidarse de comprobar el nivel del líquido limpiaparabrisas regularmente porque en verano suele utilizarse mucho.





