Usados importados: ¿compramos lo viejo?
- Comprar usados con muchos años ralentiza la renovación del parque móvil.
30 junio 2026
El debate sobre el futuro del automóvil gira hoy en día en conseguir vehículos más sostenibles, más autónomos, más asequibles. Sin embargo, la realidad viene a mostrar una cara diferente de este poliedro que es el del transporte y la automoción: hay un alto número de importaciones de coches del extranjero con más años de lo que sería aconsejable.
El parque móvil español está muy envejecido. Este es un hecho objetivo que se comprueba en el Registro Nacional de Vehículos de la DGT: de los más de 37 millones de vehículos en España en 2025, alrededor de 29 millones tenía más de 9 años, y la antigüedad media se situaba en 14,6 años.
Pero el problema no es sólo que los conductores españoles alarguen la vida útil de sus coches como si fuera un chicle, sino que, además, el auge del mercado de ocasión ha provocado que se importen vehículos de segunda mano, que en algunas ocasiones ya hace tiempo que cumplieron la decena de años.
La mayoría de estas matriculaciones se corresponde con importaciones desde países del Espacio Económico Europeo (EEE), lo que supone que tendrán una matrícula nueva cuando circulen por las vías españolas: “Cuando se importa desde el EEE un vehículo con varios años de antigüedad, su entrada en el Registro Nacional de Vehículos computa como una nueva matriculación, pero la vida útil del mismo es evidentemente menor”, explica Coral Sevillano, subdirectora adjunta de Vehículos de la DGT.
Compras de ocasión. Los datos de matriculación del primer trimestre de 2026 confirman esta tendencia: aproximadamente el 11 % (55.241 unidades) del total de las nuevas matriculaciones en España se correspondían con vehículos usados, con una media de edad de 10,5 años. Además, de estos, 11.738 (el 21,3 % del total) tenían más de 15 años. Concretamente entre los turismos usados adquiridos en el extranjero la edad media era de 10,4 años, la de las furgonetas de 8,4 años y la del segmento de 4x4/SUV de 9,4 años.
Hay que recordar que el ideal de compra de un vehículo de ocasión para una correcta renovación del parque móvil estaría en la adquisición de seminuevos (menos de dos años y provenientes en su mayoría de ex flota premium) y vehículos de entre 2 y 5 años.
Frente a esto, el 30 % de los vehículos provenientes de importación se encontraba entre los 5 y 10 años -que al menos cumplen con la Euro 6 o Euro 5 y se dirigen a la renovación del coche particular-; y el 43,2 % corresponde a los que van de 10 a 30 años [Ver gráfico], que no pueden obtener etiqueta ECO o CERO, y pueden tener prohibida su entrada en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de las ciudades de más de 50.000 habitantes.
Desde europa. La mayor parte de los vehículos usados importados que llegan a España provienen de países de la Unión Europea, el 86,6 %, con Alemania a la cabeza, de donde proceden el 44,1 %. Además, a diferencia de los vehículos usados importados de otros países, los alemanes que llegan a España cumplen en su mayoría con la normativa sobre emisiones y seguridad Euro 6 de la Unión y lideran la importación de vehículos electrificados.
En el extremo contrario, los vehículos franceses presentan una media de edad tan alta que no pueden optar ni siquiera a un distintivo ambiental. En una situación intermedia se encuentran los que llegan de Bélgica, Países Bajos e Italia -el 32,4 %- categorizados en vehículos de gama media.
Los riesgos de un parque móvil anticuado han sido puestos de manifiesto en numerosas ocasiones por parte de los actores de la movilidad en España. Fabricantes, usuarios y autoridades insisten en que estos vehículos añosos no disponen de los últimos sistemas de seguridad, tanto activa como pasiva, que sí incorporan los modelos de nueva fabricación. Entre ellos los sistemas de ayuda a la conducción (ADAS, por sus siglas en inglés), que la normativa europea ha convertido en instrumentos obligatorios en las nuevos turismos fabricados y matriculados dada su efectividad a la hora de reducir situaciones comprometidas para todos los usuarios de la vía.
Nuevos viejos. Dotar de una matrícula española nueva a vehículos que prodecen de la UE aunque no cumplen con la última normativa de seguridad -la Euro 6- es totalmente legal: respeta el principio de libre circulación de mercancías y se ajusta a los reglamentos vigentes sobre matriculación y homologación.
Todo ello, a pesar de que los efectos de la entrada de nuevos vehículos usados son en general negativos: aumentan de forma artificial la edad media del parque español; ralentizan la renovación y prolongan la tecnología más antigua, y supone un mayor desconocimiento del estado real del vehículo (historial de ITV, defectos, mantenimientos realizados...).
Al hecho de que carezcan de ayudas a la conducción se suma también el menor avance en la descarbonización y la mejora de la calidad del aire.
“El efecto depende mucho también del vehículo que se sustituye: si el usado europeo que se fabricó cumpliendo con la norma Euro 5 de 2013 sustituye a un español de 2005, la seguridad mejora. Pero, si esta compra impide que se realice una compra de un vehículo nuevo con todas los ADAS obligatorios, la empeora. Y los datos de marzo de este año, con un 21,5 % de las nuevas matriculaciones de usados de más de 15 años, hacen pensar en la necesidad de políticas que incentiven el achatarramiento”, argumenta Sevillano.
La realidad es que los motivos por los que los españoles están optando por comprar en el mercado de ocasión son variados y entre ellos encontramos la incertidumbre ante la tecnología y la evolución de los carburantes, pero sobre todo está el tema económico.
En este sentido, uno de los aspectos positivos que se producen con esta tendencia de compra es que, a pesar de tratarse de vehículos ya con ciertos años, normalmente sustituyen a vehículos todavía más antiguos y facilitan la renovación a las rentas más bajas.
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