Salidas de vía: nos matamos solos
- Estos siniestros causan el 40 % de las muertes en las carreteras.
25 marzo 2026
Es primera hora de la mañana. Marga conduce después de hacer el turno de noche en el hospital; aún le esperan tres horas al volante. Demasiadas. Aguanta dos, hasta que el cansancio la vence. Se queda dormida en una carretera secundaria y el coche se sale de la calzada por la derecha a unos 60 km/h. Despierta en el momento en que las ruedas delanteras pisan fuera del asfalto. Instintivamente frena fuerte, sin mover el volante, y deja que el coche siga avanzando hasta detenerse sobre un campo de cultivo. Un accidente sin consecuencias graves, afortunadamente. Porque un volantazo, una curva, un terraplén o más velocidad lo habrían cambiado todo.
Margarita Arroyo, sanitaria de profesión y portavoz de STOP Accidentes en el País Vasco, tuvo ese accidente hace ya unos años. No sufrió daños en esa ocasión. Pero la tragedia llegaría tiempo después. El coche en el que viajaba su hijo de doce años se salió –a solo 30 km/h– de una carretera mal señalizada y cayó a un canal. Fallecieron los seis ocupantes.
Historias como estas muestran las consecuencias de uno de los siniestros más letales, frecuentes y complejos en las vías interurbanas.
482 muertos en 2025. Según los datos de la DGT, aún provisionales, en 2025 estos accidentes causaron 482 fallecidos en las carreteras –más que todas las colisiones juntas– y 1.788 heridos graves. La mayoría de ellos ocurrieron en convencionales (72 %), en tramos en curva (44 %), en horario diurno (59 %), sobre todo a conductores hombres (83 %) (ver infografía en esta página).

Para entender mejor este problema, una reciente investigación del Instituto Nacional de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) ha analizado pormenorizadamente por qué y cómo se han producido estos siniestros en el periodo 2017-2023. En esos siete años, este trabajo contabiliza más de 107.000 víctimas (sumando heridos leves, graves y fallecidos) en 80.000 salidas de vía y estima una media anual de casi 500 fallecidos y 1.500 heridos graves cada año:
“Es uno de los problemas más graves de seguridad vial en las carreteras españolas. Por su elevada letalidad y lesividad, estos accidentes causan el 40 % de los fallecidos en las vías interurbanas”, explican los autores.
Entre otras conclusiones, el análisis muestra que más de la mitad de las salidas de vía graves o mortales ocurren en carreteras convencionales de una calzada. También detecta un aumento de la mortalidad en los siniestros en horario nocturno –especialmente entre las 2 y las 5 de la madrugada–, en tramos de carretera con falta de iluminación, en condiciones climatológicas adversas y en trazados de vía no llanos, sobre todo en los cambios de rasante.
Asimismo, el estudio relaciona una mayor letalidad a factores relativos a la infraestructura, como las curvas sin señalizar, y a la antigüedad del vehículo siniestrado. El informe pone además de manifiesto un dato especialmente llamativo: en nueve de cada diez salidas de vía había un único vehículo implicado.
“Es un accidente solitario, en muchos casos con un conductor y sin señales de rectificación por su parte”, explica Ignacio Lijarcio, investigador coautor del estudio. Las cifras (aún provisionales) de la DGT así lo confirman: en 2025 se registraron 386 salidas de vía mortales con un solo vehículo (86 % del total) y 254 con un solo vehículo y un solo ocupante (57 %).
Causas principales. Entonces, ¿qué hace el conductor del vehículo para perder el control y salirse de la carretera? Las estadísticas muestran que las distracciones y la velocidad excesiva son las dos causas principales, ya que ambas están presentes en tres de cada cuatro incidentes mortales de este tipo. Y destaca el papel del alcohol: cuatro de cada diez conductores implicados en salidas de vías con fallecidos dan positivo:
“Estos factores influyen tanto en las causas del siniestro como en su gravedad. También el consumo de alcohol y otras drogas y el no uso de equipamientos de seguridad”, afirma Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT.
“Tenemos la hipótesis de que los desvanecimientos por motivos de salud pueden estar implicados, ya que en muchas salidas de vía no se detectan señales de rectificación por parte del conductor. Pero es necesario profundizar más para conocer mejor estos factores”, añade Lijarcio.
El escenario, decisivo. Los expertos en investigación y reconstrucción de accidentes recalcan la complejidad de este tipo de siniestros y destacan que suelen ser especialmente graves, ya que con frecuencia implican vuelcos o impactos contra taludes y obstáculos, especialmente cuando el vehículo que se sale de la vía no encuentra elementos de retención.
A la hora de determinar las causas, los especialistas explican que las salidas de vía suelen estar relacionadas con varios factores:
“Rara vez existe una única explicación para un siniestro y en la mayoría de los casos el origen está en el comportamiento del conductor. El mal estado de la vía o del vehículo no suele ser determinante en este tipo de accidentes, aunque puede influir en determinados casos, como un reventón de neumático. En cualquier caso, el factor humano sigue siendo el más habitual. Normalmente, la gente se queda dormida o se distrae, pega un volantazo y se sale”, afirma José Antonio Maurenza, responsable del departamento de Reconstrucción de Accidentes de CESVIMAP.
“Es un tipo de accidente con muchos factores. La gravedad del siniestro está relacionada con la velocidad y la dinámica del vehículo, pero también con las características de la carretera: si existe margen exterior a la calzada, talud, obstáculos, pendiente...”, detalla José Carlos Muñoz, jefe del Equipo de Reconstrucción de Accidentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ERAT).
“El escenario es decisivo. Cuando hay choque con elementos fijos o vuelcos la gravedad de las lesiones de los ocupantes es mayor. También son más graves los accidentes en los que el vehículo abandona la vía cuando no hay barreras de seguridad, pues no hay contención del vehículo”, añade Muñoz.
“En los casos de vuelco, el uso del cinturón de seguridad resulta fundamental para mantener a los ocupantes dentro del espacio de seguridad del vehículo y evitar que salgan despedidos”, remarca Maurenza.
Además, los expertos relacionan las causas del siniestro con la configuración de la vía y explican que, en los tramos rectos, las salidas de vía están más vinculadas a pérdidas de atención o al sueño al volante, mientras que en las curvas el exceso de velocidad es el factor predominante.
Cajas negras. Para reconstruir lo sucedido en un accidente, actualmente los investigadores analizan numerosos datos, entre ellos los proporcionados por los registradores de eventos del vehículo, las conocidas como “cajas negras”. Estos dispositivos almacenan información clave, como la velocidad del vehículo previa al siniestro, las maniobras realizadas por el conductor y la activación de los airbags y de los sistemas de seguridad electrónica. Son datos que permiten saber si el conductor reaccionó antes del impacto o, por el contrario, no hubo maniobra alguna:
“Cuando analizamos estos datos vemos si el conductor soltó el acelerador, si frenó o si giró el volante. Si no hay ninguna reacción, puede indicar que el conductor se quedó dormido o sufrió un desfallecimiento por algún motivo, como un infarto. No es lo habitual, pero puede ocurrir”, apunta José Antonio Maurenza.
En este sentido, el investigador destaca el papel de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), cada vez más presentes en los vehículos modernos:
“Tecnologías como la detección de somnolencia, el control de mantenimiento de carril o los avisos por desvío de la mirada ayudan a prevenir accidentes o a reducir sus consecuencias al proporcionar más tiempo de reacción al conductor”.





