Nueva declaración de seguridad vial
- En términos globales la tasa mundial de muertes por accidentes de tráfico disminuyó un 21% entre 2011 y 2025.
24 julio 2026
Los accidentes de tráfico se han cobrado la vida de 1,16 millones de personas en todo el mundo, sólo en 2025. De hecho, la siniestralidad vial continúa siendo la principal causa de muerte entre niños y jóvenes de 5 a 29 años. Y a pesar de este mal dato, en términos globales la tasa mundial de muertes por accidentes de tráfico disminuyó un 21% entre 2011 y 2025.
A la vista de las nuevas cifras, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) ha hecho una declaración sobre seguridad vial que busca impulsar la acción mundial para alcanzar la meta propuesta por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de reducir en un 50 % las muertes y lesiones graves por accidentes de tránsito para 2030.
“En los últimos 15 años, hemos logrado avances significativos en la reducción de muertes en carretera, a pesar del creciente número de vehículos y los importantes cambios en la forma en que las personas se desplazan. Felicito a los países por la firme declaración política que adoptan hoy, cuyo objetivo es acelerar las acciones para garantizar que se diseñen más carreteras pensando primero en las personas, no en los vehículos motorizados, con la seguridad como prioridad. Todas las muertes en carretera son prevenibles y ninguna es aceptable”, ha declarado al respecto el Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.
La nueva declaración de la ONU incluye un conjunto de compromisos por parte de los Estados Miembros para implementar estrategias nacionales de seguridad vial con objetivos, plazos y presupuestos claros. Entre esos compromisos se encuentra el establecimiento de organismos líderes en seguridad vial, la mejora de la recopilación y el análisis de datos, el desarrollo y la aplicación de una legislación de tráfico más rigurosa y la garantía de que las carreteras, la infraestructura y los vehículos cumplan con los estándares de seguridad clave.
La declaración compromete a los países a implementar el enfoque probado del "sistema seguro", que reconoce que, como las personas siempre cometerán errores al volante, las carreteras, infraestructuras, vehículos, límites de velocidad y regulaciones deben tener en cuenta el error humano y garantizar que las consecuencias de los accidentes se mantengan dentro de niveles que permitan la supervivencia de los usuarios de la vía.





