Nuevas normas para el coche autónomo
- China se plantea un cambio en su normativa de tráfico que afecta a este tipo de vehículos.
25 agosto 2026
No es ningún secreto que el gigante asiático lidera el mercado del coche eléctrico y ahora encamina sus pasos a asaltar el trono del coche autónomo. Según datos publicados por el medio China Daily, grandes empresas del sector de robotaxis, como Pony.ai y WeRide, que operan en las principales ciudades del país e incluso poseen proyectos en el extranjero, han superado ya la flota de 1.000 vehículos autónomos, y lo que es más importante, han logrado que esa inversión en tecnología les sea rentable.
Por todo ello el Ejecutivo chino está decidido a actualizar el apartado reservado a este tipo de vehículos de su Ley de Seguridad Vial y eso es lo que está haciendo en este momento. El gigante asiático está debatiendo en la Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo de China, algunos puntos de esta ley que afectan a los coches autónomos.
El cambio más sustancial que se plantea, de ser finalmente aprobado, no sólo habla de los requisitos que deben cumplir estos coches para poder ser usados en vías abiertas, sino que también revisa cómo gestionar las infracciones que se cometan cuando la función de conducción autónoma está activada. Según el borrador propuesto en la Asamblea, si un vehículo autónomo comete una infracción que afecta a la seguridad vial mientras se usa dicha función, es el fabricante o el importador quien deberá responder por la infracción. En cambio, los vehículos autónomos que operen sin las funciones de conducción autónoma activadas, a pesar de poseerlas, así como los equipados únicamente con sistemas ADAS de ayuda a la conducción, se regirán por las normas aplicables a los vehículos convencionales.
Además, también se quiere introducir cambios en la forma de asegurar estos automóviles. De aprobarse la nueva norma los vehículos autónomos deben estar cubiertos por un seguro obligatorio de responsabilidad civil que se usaría en caso de siniestro vial. Por otra parte, los fabricantes e importadores estarían obligados a garantizar la seguridad vial, la ciberseguridad y la protección de datos, y tendrían prohibido realizar afirmaciones falsas o exageradas sobre las funciones de la conducción autónoma.





