Ahora la prioridad son las personas
- El foco cambia de perspectiva: pasa de las carreteras a las vías urbanas.
14 octubre 2026
Uno de los mayores retos de las políticas públicas es siempre proteger a los más vulnerables. Este es el principal objetivo de la reforma del Reglamento General de Circulación que ha entrado en vigor el 1 de octubre (más información en págs. 16-21), una modificación que va más allá del mero cambio legislativo. En realidad, se trata de introducir un nuevo paradigma en la política de seguridad vial que, hasta ahora, había estado más centrada en las carreteras y en los vehículos. El llamado Real Decreto de Vulnerables ha modificado la dirección del foco y lo pone ahora en las personas y en los entornos urbanos.
Así, una de las grandes novedades de esta reforma radica en que, por primera vez, se incluye la definición de usuario vulnerable de la vía pública, que son aquellas personas que tienen un mayor riesgo de sufrir lesiones graves o morir en caso de un siniestro de tráfico, debido al medio de desplazamiento que utilizan o por las características físicas y de edad del grupo al que pertenecen. Estamos hablando de peatones, ciclistas, usuarios de vehículos de movilidad personal y motoristas. Todos ellos comparten a diario el espacio de la vía con los vehículos de motor, grandes y pequeños, por lo que asumen un mayor riesgo que los demás en sus desplazamientos. Los datos resultan elocuentes: en 2024, 907 usuarios vulnerables fallecieron en siniestros viables, el 51 % de las víctimas mortales en las vías españolas.
Otro cambio importante es la introducción de un título específico dedicado al ámbito urbano, una reforma que se justifica por el mayor peso que va adquiriendo la seguridad vial en las ciudades. De nuevo, el foco vuelve a cambiar de perspectiva: pasa de las carreteras a las vías urbanas. No olvidemos que cada año unas 500 personas fallecen en las vías urbanas en siniestros relacionados con el tráfico.
La importancia de esta reforma normativa está también en que ha contado con la participación de los diferentes colectivos afectados, los llamados usuarios vulnerables, quienes han destacado, ante todo, el cambio conceptual que se ha producido en el Reglamento General de Circulación, lo que sin duda alguna supone un paso en la buena dirección.





