Mucho más de lo que parece
- Su implementación evitaría, desde 2021 a 2038, casi 25.000 muertes en las carreteras, 21.000 de ellas en turismos.
15 diciembre 2025
Los sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS, por sus siglas en inglés) son una ayuda inestimable para los conductores. Las advertencias que lanzan sobre los riesgos que están teniendo lugar en la carretera en tiempo real e incluso la intervención que hacen de forma autónoma en el vehículo en algunas situaciones peligrosas hacen que conducir sea más seguro. La ventaja de tener un parque móvil que los incluya es evidente: un estudio del Consejo Europeo de Seguridad del Transporte Europeo (ETSC) calculó que su implementación evitaría, desde 2021 a 2038, casi 25.000 muertes en las carreteras, 21.000 de ellas producidas en turismos. Con este objetivo en mente, a finales de 2019 la Unión Europea (UE) puso en marcha una nueva regulación que preveía la implantación de algunos de estos sistemas de forma obligatoria y progresiva en los distintos tipos de vehículos.
Homologación y matriculación
Para la incorporación segura de estas tecnologías, este plan de la UE distingue tres fases (la primera comenzó en cuanto se publicó el Reglamento UE 2019/2144, la última llegará en 2029). Cada fase, además, está marcada por dos periodos de tiempo distintos: la fecha a partir de la cual los vehículos ya no pueden ser homologados en la UE si no cuentan con el sistema de seguridad exigido por dicho reglamento y la fecha que indica a partir de qué momento los vehículos no pueden ser matriculados si no cuentan con el sistema de seguridad pertinente.
La confusión con las distintas fases y las fechas, la variedad de nomenclatura de los propios ADAS (unos fabricantes usan la tipología sugerida por la Asociación Americana del Automóvil, otros usan la europea o la del propio fabricante) y el hecho de que no todos los ADAS sean obligatorios (hay marcas y modelos que ofrecen de forma opcional muchos más de los que están marcados por la normativa) genera una confusión en torno a estas tecnologías que hace que el consumidor, en ocasiones, no sepa ni qué ADAS tiene o debería tener su nuevo coche ni para qué sirven. Por ello, no está de más hacer un repaso de las que se decidió que serían obligatorias para los turismos europeos; aquellas que, como el propio informe del Parlamento Europeo 'Salvar vidas: impulsar la seguridad de los vehículos en la UE' destacó, se han seleccionado porque han demostrado mejorar la seguridad vial sobre la base de pruebas científicas, tienen una relación coste-beneficio favorable y han alcanzado la fase de madurez en el mercado.
Estas son algunas de las obligatorias ADAS que incluyen los coches modernos:

Qué evita: Registrador de datos de emergencias (EDR)
Este dispositivo proporciona una información muy valiosa y precisa para reconstruir un siniestro y determinar sus causas. El análisis posterior de estos datos ayuda a mejorar las medidas de seguridad vial futura porque permite subsanar errores. La literatura científica habla de que este análisis podría conseguir la reducción de entre un 15 % y un 30 % de los siniestros viales.

Qué evita: Sistema avanzado de frenado de emergencia para peatones y ciclistas (AEB+P+C)
Especialmente relevante en accidentes urbanos e interurbanos, este sistema evita atropellos. En 2024, en vías urbanas, el 41 % de las personas fallecidas fueron peatones que murieron por este motivo. Los estudios muestran que el uso del AEB-PCD reduce un 30 % el atropello de viandantes y un 45 % el de ciclistas.

Qué evita: Alcoholímetro antiarranque
Suecia fue el primer país europeo que usó etilómetros con dispositivo de bloqueo de arranque. En España el consumo de alcohol fue factor concurrente en el 28 % de los siniestros viales mortales en 2024. Usar un dispositivo de este tipo reduce un 65 % el número de accidentes relacionados con el alcohol.

Qué evita: Detector de marcha atrás (REV)
Este sistema ayuda a prevenir choques al detectar obstáculos que están fuera de la vista del conductor. Algunos estudios afirman que los sistemas basados en cámaras son capaces de evitar el 41 % de estos accidentes, aunque otros reducen esa afectividad al 31 %.

Qué evita: Asistente de velocidad inteligente (ISA)
Este sistema previene sobrepasar la velocidad establecida. En 2024 la velocidad inadecuada estuvo presente en el 22 % de los siniestros mortales. Al ISA se le atribuye la capacidad de reducir entre un 4,5 % y un 12,6 % las víctimas mortales causadas por este motivo.

Qué evita: Sistema avanzado de advertencia de distracciones del conductor (DDR-ADR)
En 2024 la conducción distraída estuvo presente en el 34 % de los accidentes mortales en vías interurbanas y el cansancio y la fatiga en el 11 %. A este sistema algunos estudios le atribuye un potencial de reducción de siniestralidad de hasta un 30 % en accidentes provocados por distracciones.

Qué evita: Sistema avanzado de mantenimiento de carril (LKA)
Según un estudio que analiza la efectividad de los sistemas de seguridad sobre el riesgo de accidentes o lesión realizado por Centro Zaragoza y DGT, esta tecnología es útil en la prevención de salidas de vía. De hecho, se le atribuye una reducción de entre un 6 % y un 21 % de fallecidos en este tipo de siniestros.






