El mundo del 'caravaning' se pone al día
- La DGT ha publicado una instrucción para clarificar la normativa que afecta a las autocaravanas
30 junio 2026
Mucho se habla del 'boom' del ‘caravaning’, pero la realidad es que el aumento de este tipo de vehículos se viene registrando de forma constante desde hace varios años, antes incluso de la pandemia.
Como explica José Manuel Jurado, presidente de la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (ASEICAR), “la pandemia nos dio más visibilidad, porque era una manera más segura de salir al aire libre”, aunque achaca el incremento de estos vehículos al cambio de mentalidad a la hora de viajar, sobre todo entre la gente joven. “Ahora no se busca tanto el estar varios días en el mismo lugar, sino que muchos se plantean el viaje como un recorrido con varias paradas en el que ir conociendo diferentes lugares y personas”, asegura. Con una autocaravana o una furgoneta camperizada, este tipo de experiencias son ideales.
A grandes rasgos, la diferencia entre ambos vehículos es que las autocaravanas suelen ser más grandes que las furgonetas y en su interior cuentan con asientos, mesa, camas, cocina e incluso baño. Las cámper son más personalizadas y lo normal es que incluyan una cama, armarios y un espacio para comer, aunque muchas pueden ir más equipadas.
Llevar la casa literalmente a cuestas para pasar las vacaciones se configura cada vez más como una excelente opción para viajar y conocer nuevos destinos sin limitaciones. Por eso, el número de autocaravanas y furgonetas camperizadas ha ido creciendo de forma exponencial durante los últimos diez años y se ha pasado de los 48.000 vehículos registrados en nuestro país en 2015 a los casi 137.000 que existen en la actualidad (ver gráfico adjunto).
La libertad de movimientos es uno de los principales motivos por el que miles de personas se decantan por esta manera de hacer turismo. Miguel Madrid tiene una furgoneta camperizada desde hace 9 años. Una de las cosas que más valora es la flexibilidad: "Lo que más me gusta de esta forma de viajar es no tener que reservar con antelación. Además, si el sitio o la gente te gusta, te puedes quedar sin miedo a perder reservas”. Lo mismo opina Eduardo Gómez, que se incorporó a este mundo del ‘caravaning’ hace escasamente un año, con la idea de “poder improvisar rutas y adaptar el viaje sobre la marcha”. En su caso, él adquirió una autocaravana porque suponía “un equilibrio entre comodidad y autonomía”. En su opinión, “una autocaravana ofrece más espacio, un baño más funcional y una mayor habitabilidad”.
La otra cara. Sin embargo, los que llevan muchos años en el sector coinciden en que este crecimiento tan fuerte experimentado no sólo en España, sino en el resto de Europa también, les está afectando de forma negativa por varios motivos. El primero, afirman, es que las autocaravanas de alquiler y sobre todo las furgonetas camperizadas les están dando muy mala imagen. Al no tener aseo ni espacio suficiente en su interior, sus usuarios necesitan sacar elementos como mesas y sillas al exterior en zonas que no siempre están habilitadas para ello.
Una opinión que comparte Jesús Alonso, un veterano autocaravanista que en los últimos 30 años ha recorrido prácticamente toda Europa, desde España hasta Noruega, pasando por Países Bajos, Suiza y Eslovenia, entre otros lugares. Cuenta que los autocaravanistas cuidan y respetan como nadie el entorno y la naturaleza, pero no así muchos usuarios de furgonetas camperizadas: “Llegan a lugares en los que no se puede acampar y ellos, como tienen que hacer todo en el exterior, sacan la mesa y las sillas y se quedan fuera”, asegura. Y añade: “O autocaravanistas que vienen de otros países, como Francia y Alemania, y hacen cosas que en su país nunca harían. Todos ellos son los que están dañando nuestra imagen”.
Por otra parte, el fuerte crecimiento del parque del ‘caravaning’ europeo hace que cada vez sea más complicado encontrar sitio en las áreas destinadas a este tipo de vehículos durante la temporada alta. Según indica José Manuel Jurado, unas 250.000 autocaravanas recorren la Península en verano. Algunas para quedarse, otras de paso a Portugal o Marruecos, pero sea como sea, necesitan estacionar y encontrar un área acondicionada para el vaciado de aguas grises y negras.
Conflicto con los ayuntamientos. Y este motivo, la falta de espacio, es precisamente un foco de conflicto con algunos ayuntamientos que no ven con buenos ojos la llegada de autocaravanas y furgonetas camperizadas. Además, al ser España un país receptor de turismo, en las zonas costeras y en pueblos ya de por sí masificados durante el verano, la situación se vuelve insostenible.
Los autocaravanistas buscan un espacio en el que estacionar sus vehículos, pero se encuentran con la negativa de los ayuntamientos a que lo hagan en las calles de la localidad. Los dueños de estos vehículos alegan discriminación, porque ven que los agentes locales les impiden aparcar en determinadas zonas del municipio aun cumpliendo las normas de estacionamiento.
Nueva instrucción. Para arrojar algo de luz a este conflicto cada vez más frecuente, la nueva Instrucción PROT 2026/04 de Autocaravanas de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha incluido entre sus novedades la sentencia de 18 de marzo de 2018 del Tribunal Supremo. En ella, el Alto Tribunal concluía que las ordenanzas municipales tenían la capacidad para limitar el tiempo de estacionamiento y acampada de las autocaravanas y similares en las vías urbanas del municipio.
La anterior Instrucción de Tráfico mantenía limitaciones de estacionamiento en función de la masa y dimensiones de los vehículos. Sin embargo, el fallo del Tribunal Supremo ha llevado a eliminar esa parte del texto para estar en línea con la sentencia. Así lo explica el subdirector de la Unidad de Normativa de la DGT, Francisco de las Alas-Pumariño: “El Tribunal Supremo está diciendo que no se trata solamente de las dimensiones y la masa del vehículo, sino que una autocaravana tiene usos que no tienen otros vehículos, y esos usos tienen una incidencia en los vecinos del municipio que pueden justificar una regulación especial en cuanto al estacionamiento.Por esa razón se ha eliminado esa parte del texto, porque no tiene sentido que desde la DGT mantengamos una opinión que sabemos que no coincide con la del Tribunal Supremo, y que luego digamos a los autocaravanistas que recurran a los órganos judiciales cuando lo normal es que estos sigan el criterio del Tribunal Supremo”.
Encontrar un equilibrio en estos meses veraniegos en los que muchos municipios multiplican su población es complicado, porque entran en juego multitud de factores. Como resumía el autocaravanista Eduardo Gómez, “hablar de autocaravanas hoy en España no sólo es hablar de viajar, sino de cómo convivir en un espacio limitado bajo reglas que intentan equilibrar libertad individual y orden colectivo. Y ese equilibrio, como en casi todo lo humano, nunca es definitivo”.

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