Por un espacio iberoamericano de seguridad vial
- Se proponen normas comunes y un carné para toda iberoamérica
30 junio 2026
Conscientes de la fortaleza que ofrece poseer un espacio de entendimiento común, los países que forman parte del Programa Iberoamericano de Seguridad Vial / OISEVI (Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial) se han reunido en Madrid del 24 al 26 de junio para trabajar en una política de movilidad segura compartida por todos ellos. Una cita que se organiza bajo el paraguas de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que tendrá lugar el 4 y 5 de noviembre, y en la que también participaran la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La principal propuesta del encuentro se recoge en la declaración ‘Hacia un Espacio Iberoamericano de Seguridad Vial’, que será presentada a los jefes de Estado y de Gobierno de los países firmantes, para avanzar en la mejora de la movilidad y la seguridad de la ciudadanía iberoamericana desde tres ejes fundamentales: un índice común de desarrollo de la seguridad vial, unas normas básicas comunes y la configuración de una licencia iberoamericana de conducir.
Esta última iniciativa supondría igualar el nombre de las licencias, que cada una de ellas permitiera conducir el mismo tipo de vehículo y el diseño de un soporte físico común a todos los países.
Por su parte, el índice de desarrollo garantizaría que la evidencia y el consenso de los expertos fijen los criterios de evaluación y monitorización de las políticas de seguridad vial y que se consoliden medidas eficientes para lograr el objetivo de cero fallecidos y heridos graves por siniestros viales para 2050.
En el tercero de los ejes que se proponen, los países deberán promover normas básicas comunes para enfrentar los factores de riesgo que afectan a la movilidad y al tráfico en todos ellos, como son la velocidad, el consumo de alcohol y otras sustancias ilegales mientras se conduce, el no uso del equipamiento de seguridad o las distracciones de los usuarios de las vías.
La realidad es clara al demostrar que el trabajo para conseguir una movilidad segura, eficiente, equitativa y sostenible no puede proceder únicamente de los esfuerzos de las administraciones responsables. En este sentido, los directores nacionales de tráfico y seguridad vial que representan a sus países en el Programa Iberoamericano cuentan con el apoyo y el contacto constante con las asociaciones de víctimas y otras entidades de la sociedad civil.
Esto ha quedado patente durante estas jornadas en las que la Federación Iberoamericana de Víctimas contra la Violencia Vial (FICVI) ha participado no sólo en las ponencias de los tres ejes fundamentales de acción, sino que, al igual que OISEVI, ha celebrado su asamblea general en el marco de este encuentro iberoamericano.
Una coincidencia de reuniones que remarca la sintonía y el respaldo de a las iniciativas dirigidas a reducir el número de víctimas de siniestros viales en toda Iberoamérica.





