Así funciona el permiso por puntos
- Las infracciones que han generado un mayor número de puntos detraídos han sido las relacionadas con el exceso de velocidad (más de 24 millones de puntos de 2006 a 2024).
21 junio 2026
La implantación del permiso por puntos marcó el inicio de una nueva etapa en la política de seguridad vial de nuestro país, una que demostraría su eficacia en apenas un año de vida: comparando las cifras de siniestralidad de 2006 con las de 2007, murieron menos personas en la carretera. De hecho, en 40 años de registros nunca se había conseguido bajar las cifras de fallecidos en siniestros viales a menos de 3.000.
“Transcurridas dos décadas desde la implantación del permiso por puntos, el balance permite afirmar que ha sido la herramienta más eficaz para contribuir a la reducción de la siniestralidad vial”, asegura Montserrat Pérez, subdirectora general de Formación y Educación Vial de la Dirección General de Tráfico. El sistema puesto en marcha hace 20 años combina dos enfoques complementarios: por un lado, el educativo, que promueve que los conductores que no están haciendo bien las cosas realicen cursos de sensibilización y reeducación vial; y por otro, el punitivo, que descuenta puntos del saldo del conductor por cada infracción grave o muy grave que cometa. Pero ¿cómo funciona esta sinergia?
15 puntos máximo
Desde que nació el permiso por puntos el grado de experiencia al volante del conductor ha determinado el “crédito” que recibe. Así, aquellos que poseen más de tres años de antigüedad de carné tienen un saldo total de 12 puntos. En cambio, los conductores noveles o los que han recuperado el permiso tras haberlo perdido, sólo cuentan con 8. La buena noticia es que tanto unos como otros, si hacen las cosas de la forma adecuada, pueden alcanzar el máximo de puntos posible: 15.
El modelo está orientado a promover una conducción más responsable mediante un sistema acumulativo de puntos. A diferencia de los sistemas tradicionales, basados en sanciones económicas, este incorpora una lógica progresiva que vincula cada infracción con consecuencias futuras. Ser consciente de que se pueden perder puntos ejerce un efecto disuasorio y evita infracciones. Pero además, en este modelo se han incorporado incentivos: los buenos conductores también ven premiada su conducta aumentando su saldo. El recorrido a seguir para lograr el máximo de puntos posible es el siguiente: aquellos conductores que tienen 12 puntos, si no cometen infracciones durante los siguientes 3 años, verán su saldo aumentado a 14, y si transcurren otros tres años sin incidencias, llegarán a los codiciados 15 puntos.
Por su parte, aquellos que inician su periplo en la posición inicial de 8 puntos, si conducen sin incidencias durante los dos años siguientes, lograrán llegar a los 12, y desde ese momento su proceso es igual al de los conductores más experimentados: pueden alcanzar los 15 puntos en los siguientes seis años.

De 2 a 6
Si para conseguir más puntos hay varias vías, para perderlos sólo existe una: cometer las infracciones que están tipificadas como graves o muy graves por la normativa [ver faldón adjunto]. Cada una de estas conductas imprudentes conlleva una sanción económica y una detracción de entre 2 y 6 puntos, dependiendo de su gravedad. A lo largo de las dos décadas de vigencia de este modelo las infracciones que han generado un mayor número de puntos detraidos han sido las relacionadas con el exceso de velocidad (más de 24 millones de puntos detraídos en el período de 2006 a 2024), el consumo de alcohol (más de 9 millones), no cumplir la normativa respecto al cinturón de seguridad y los SRI (por encima de los 6 millones puntos menos) y las transgresiones que tienen que ver con el móvil (más de 7 millones). En total, de 2006 a 2024, se han contabilizado más de 22 millones de sanciones que han supuesto la detracción de más de 72 millones de puntos. Todas estas sanciones firmes, una vez tramitadas, se almacenan en el Registro de Conductores e Infractores que gestiona la DGT, lo que permite un seguimiento exhaustivo del historial de cada conductor.
Volver a clase
Para recuperar los puntos perdidos existen dos vías. La primera es no cometer ninguna infracción. La segunda es la formativa. La Orden ministerial INT/914/2024 regula la estructura, duración y contenido tanto de los cursos voluntarios destinados a la recuperación parcial de puntos a los que se presentan los conductores que han perdido alguno, pero aún tienen saldo; como los obligatorios, orientados a la recuperación total del permiso (cuando se ha declarado la pérdida de vigencia por perder todos los puntos).
Entre las principales características de ambas formaciones hay que destacar la intervención obligatoria de las víctimas de siniestros viales, un contenido que ha demostrado motivar con eficacia un cambio de actitud en los conductores. El testimonio de alguien que ha sufrido en primera persona el horror de la siniestralidad vial ayuda a ser más conscientes de las consecuencias que puede tener cometer una imprudencia.
La otra clave de esta formación se encuentra en los perfiles asignados a los conductores que recurren a ella. Hoy en día se clasifica a los conductores en diferentes perfiles para poder mostrarles contenidos específicos que necesitan reaprender. “Conductas imprudentes en moto”, “velocidad”, “alcohol y otras drogas”, “conductas imprudentes”, “distracciones” y “penal”, son los registros que determinan los contenidos específicos que se imparten en cada curso y que están orientados a cada grupo concreto de infractores. Gracias a esta adaptación se garantiza que la formación que recibe el conductor que ha perdido puntos se ajusta a su caso y le ayuda a solucionar sus lagunas de seguridad vial.

Los cursos de sensibilización y reeducación vial constituyen una pieza esencial dentro del sistema del permiso por puntos en España. Su finalidad es modificar conductas infractoras y generar conciencia sobre las consecuencias humanas, sociales y económicas de los siniestros de tráfico. Más allá de ser un requisito para recuperar puntos o el permiso de conducción, estos cursos se han convertido en una herramienta de reeducación vial orientada a modificar actitudes y fomentar una cultura de movilidad segura.
En positivo
Hasta la fecha se han impartido 141.994 cursos de sensibilización y reeducación vial y los resultados hablan por sí solos. De las personas que los han hecho y aprobado el examen, el
88,4 % no ha vuelto a ser sancionado en los seis meses posteriores al curso y el 55,9 % no ha recibido una sanción en los 3 años siguientes. Estos datos muestran que más de la mitad de las personas que aprovechan al máximo esta formación no vuelven a reincidir en las conductas que les pusieron en peligro a ellos y al resto de los usuarios de la vía. Son conductores que han comprendido la verdadera lección de todo este sistema: que sumando puntos, sumamos vidas y ganamos todos.
• Conducir bajo los efectos del alcohol: de 4 a 6 puntos.
• Conducir con presencia de drogas en el organismo: 6 puntos.
• Negarse a realizar pruebas de alcohol o drogas: 6 puntos.
• Conducción temeraria, en sentido contrario o participar en competiciones ilegales: 6 puntos.
• Circular con exceso de velocidad: de 2 a 6 puntos.
• Conducir un vehículo con un permiso o licencia que no habilite para ello: 4 puntos
• Arrojar a la vía o en sus inmediaciones objetos que puedan provocar incendios o accidentes: 6 puntos.
• Incumplir la prioridad de paso, la señal de stop y saltarse el semáforo en rojo: 4 puntos .
• Exceder en más del 50 % los tiempos de conducción o la minoración en más del 50 % en los tiempos de descanso: 6 puntos.
• Adelantar poniendo en peligro a quienes ciculan en sentido contrario o hacerlo con visibilidad reducida: 4 puntos.
• Adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a un ciclista o sin dejar un 1,5 m de separación: 6 puntos.
• Hacer un cambio de sentido incumpliendo las disposiciones recogidas en la Ley: 3 puntos.
• Circular/realizar una maniobra marcha atrás en autovía/autopista: 4 puntos.
• No respetar las señales e indicaciones de los agentes de tráfico: 4 puntos.
• No mantener la distancia de seguridad con el vehículo que le precede: 4 puntos.
• Conducir usando el teléfono móvil, auriculares o cualquier otro dispositivo: 3 puntos.
• Usar, sujetando con la mano, dispositivos de telefonía móvil mientras se conduce: 6 puntos.
• Conducir vehículos que lleven mecanismos de deteccicón de radares o cinemómetros: 3 puntos.
• Conducir sin llevar el cinturón de seguridad, el casco u otros dispositivos de seguridad: 4 puntos.
• Conducir con la autorización administrativa suspendida o teniendo prohibido usar ese vehículo: 4 puntos.
El sistema del permiso por puntos también permite que aquellos que no han perdido jamás ninguno (y no quieren esperar seis años para llegar al máximo de 15 puntos) pueden ganar 2 adicionales realizando un curso voluntario de conducción segura y eficiente. El objetivo de esta formación es instruir a los conductores en distintas técnicas orientadas a evitar accidentes y reducir el consumo de combustible. Esta formación les prepara para solventar situaciones de peligro y evitar conductas de riesgo. Su duración mínima es de 6 horas lectivas efectivas, que incluyen una parte teórica y otra práctica, que debe ser siempre presencial. Además, se establecen dos programas específicos: uno para turismos y otro para motocicletas y ciclomotores. En los destinados a motoristas, se imparte también una formación diferenciada según el tipo de vía donde tienen lugar, que puede ser en zona urbana o en carretera convencional.
En principio no se pueden perder más de 8 puntos en un mismo día, pero existen excepciones. Las siguientes conductas pueden hacer que todo el saldo de puntos desaparezca de un plumazo.
• Conducir con tasas de alcohol no permitidas o presencia de drogas en el organismo.
• Negarse a hacer las pruebas de alcohol y drogas.
• Sobrepasar en más del 50 % la velocidad autorizada.
• Realizar una conducción manifiestamente temeraria.
• Conducir un vehículo con inhibidores de radares instalados.
• Circular en sentido contrario al establecido.
• Realizar carreras no autorizadas.
• Si se incumple en más del 50 % los tiempos de conducción y descanso obligatorios en caso de ser un conductor profesional.





