¿Por qué algunos camiones llevan un eje elevable?
Diego DE LA VEGA13 diciembre 2025
Es posible que al detenerse en un semáforo o al adelantar por la autovía, haya reparado en un curioso detalle de algunos camiones: incorporan un eje con ruedas que, aparentemente, va en el aire, es decir, no se apoya en la carretera. Entonces, ¿cuál es su función si no rueda?
Lejos de ser un fallo, esa configuración de ruedas responde a una decisión técnica pensada para optimizar el transporte pesado. En realidad, esos elementos son ejes elevables (tienen un nombre diferente según su posición. Ver recuadro adjunto), cuyo uso persigue objetivos tan prácticos como ahorrar neumáticos, repartir mejor las cargas y cumplir la normativa sobre pesos por eje.
La mecánica es sencilla: cuando la carga que lleva el vehículo es ligera o inexistente, el conductor puede levantar ese eje para evitar que sus ruedas rocen el asfalto. Al reducir el número de neumáticos apoyados se disminuye el desgaste y también el coste en recambio y el rozamiento que penaliza el consumo. En cambio, cuando el remolque se carga, el eje vuelve a bajar y reparte la masa entre más puntos de apoyo, algo crucial para no sobrepasar los límites legales de carga por eje.
Más allá del ahorro en neumáticos y combustible, los ejes elevables influyen en la maniobrabilidad y en la seguridad. Por eso, existen reglas técnicas y sensores que evitan que se bajen en situaciones inadecuadas. Asimismo, mantener ejes innecesarios en contacto durante giros estrechos provoca un rozamiento innecesario que desgasta la goma y componentes de la suspensión. Por tanto, levantar el eje reduce ese efecto.
Añadir ejes también permite repartir más kilos y transportar mayor carga de forma legal, evitando así una sanción por exceso de peso, siempre que la distribución sea correcta. No obstante, su uso exige formación del conductor y mantenimiento del mecanismo de elevación para evitar averías o manipulaciones que incumplan la ley.
En definitiva, esas ruedas que a simple vista parecen inútiles cumplen una función clara: son un componente diseñado para gestionar el peso, reducir los costes y mejorar la versatilidad del vehículo.
La colocación del eje elevado marca la función concreta que desempeña y su denominación. Se habla de ‘pusher’ o ‘pusher axle’ cuando se sitúa por delante de los ejes motrices para añadir estabilidad en giros y reparto de carga hacia delante. Si se sitúa por detrás de esos ejes para aliviar tensión sobre los posteriores, entonces se denomina ‘tag’ o ‘tag axle’. Ambos pueden ser fijos o articulados y accionables por el conductor o por sistemas automáticos que responden al peso detectado. Esa flexibilidad permite adaptar la configuración del camión a trayectos y trabajos distintos, desde vacíos urbanos hasta transportes largos con carga completa.





